Cómo tener un mejor proceso de inversión



Guy  Spier es socio fundador y gestor de Aquamarine Capital, una firma value que tiene aproximadamente US$200 millones de activos bajo gestión. Es conocido por el mundo value por ser el mejor amigo de Mohnish Pabrai, que junto con él ganaron una cena con Warren Buffett en 2007.


E
n su libro The Education of a Value Investor (St. Martin's Press, 2014), explica sus “8 reglas, rutinas y hábitos” que aplica en su proceso de inversión.
Una manera de inclinar el campo de juego a nuestro favor es construyendo un ambiente en el que podamos operar de manera racional, o menos irracional. Pero también existe otra herramienta necesaria: si estamos buscando tomar mejores decisiones de inversión, nos ayuda inconmensurablemente desarrollar una serie de reglas y rutinas que podemos aplicar de forma consistente.” Explica Guy.

Estas reglas pueden ser aplicadas por cualquier inversor, aunque como este superinvestor dice, no es necesario copiar las mismas 8 reglas pues cada inversor tiene diferentes perspectivas.

 
1. Revisar lo menos posible el precio de las acciones

Revisa el precio de una acción de manera individual, esto lo hace para no revisar el precio de todas las acciones que tiene en portafolio. “Necesito proteger mi cerebro de la tormenta emocional que ocurre cuando veo mis acciones –o al mercado- caer. Si existe volatilidad promedio, el mercado típicamente sube en la mayoría de los años en un periodo de 20 años. Pero si reviso los precios frecuentemente, existe una probabilidad más alta de que caiga en ese momento.” Explica Guy.

2. Si alguien intenta venderte algo no lo compres

Invertir en una IPO es un peligro. “Cuando una compañía se hace pública, tiene todo el poder de los vendedores de Wall Street detrás. Por supuesto, algunas IPO’s atrapan con éxito el viento y se disparan. Pero el origen es tóxico, así que para mí es más seguro tachar todas las IPO’s de mi lista de compra, inclusive si esto significa perderme un ganador ocasional.”



3. No hables con los directivos

Los directivos de las compañías, especialmente el CEO, llegaron al puesto porque son excelentes vendedores. Esto provoca que sin importar cómo vaya el negocio, cuando hablan tienen el poder de que quienes los escuchan se vuelvan optimistas respecto a los prospectos de la compañía. Además, Spier advierte: “Si tengo que reunirme con el CEO para entender por qué debería de comprar la acción, es una señal de precaución muy peligrosa. Debería de estar lo suficientemente claro de mi investigación sobre la compañía. Y si quiero evaluar el desempeño de la directiva, prefiero hacerlo de una manera independiente e impersonal estudiando los informes anuales y otra información pública, junto con las noticias.”


4. Recopila en el orden correcto tu investigación de inversiones


Le gusta analizar sus posibles inversiones desde un punto de fortaleza y no de debilidad. Inmediatamente rechaza las ideas de inversión que provengan de vendedores para que estas no lo pongan en una posición de debilidad. Si un amigo, socio o un cliente le recomienda que compre tal acción en particular, le pide que le envíe su justificación por escrito para que la pueda revisar. “Soy una persona que filtra más las cosas cuando las lee que cuando las escucha.” Comenta Guy.



Comienza por revisar el 10K, 10Q y luego el proxy statement. “No son perfectos, pero están elaborados con mucho cuidado y atención, especialmente en los EE.UU., y son revisados por abogados. También la carta de auditoría del contador es clave ya que a veces los contadores firman de forma apresurada, así que la carta del auditor te indica que la contabilidad no es todo lo que parece. Leer los estados financieros es más un arte que una ciencia. Inclusive si no está explícito, en ocasiones presientes que la directiva está intentando otorgar menos información que los inversores puedan encontrar útil. Como en el póker, inconscientemente “lo que quieren decir” aparece en una nota al pie, preguntándote si algo está fuera de lugar.” Explica el superinvestor sudafricano.

Enfatiza que también hay que revisar con mucho cuidado la carta de presentación de la directiva y responder a la pregunta: ¿Es una pieza de relaciones públicas, o existe un deseo genuino de comunicar lo que está sucediendo? De ahí pasa a revisar documentos menos objetivos como las declaraciones públicas, declaraciones de ganancias, comunicados de prensa y las transcripciones de las conference calls. Recomienda que busques si existen libros sobre la compañía o su fundador, ya que estos también son excelentes fuentes de información.

Después de hacer todo esto, revisa algún tipo de cobertura de prensa sobre la compañía en la que quiere invertir. Después de sacar sus propias conclusiones en ocasiones revisa reportes de Wall Street para saber qué es lo que están diciendo sobre la compañía o su industria. “Pero soy cuidadoso al hacer esta investigación la última cosa que leo, ya que ya tendré mi propia impresión.” Explica Guy.

5. Discute tus ideas de inversión solamente con personas que no tengan influencia en ti

“He descubierto que las discusiones sobre inversiones funcionan mejor cuando se adhieren a tres reglas básicas que tomé prestadas de grupos como el de Young President’s Organization (YPO). Primero, la conversación debe de ser estrictamente confidencial. Segundo, ninguna de las personas debe decirle a la otra qué hacer ya que esto tiende a que la gente se sienta juzgada y se vuelven a la defensiva. De hecho, te ayuda si ni siquiera sabes lo que la otra persona está pensando en comprar o vender la acción ya que este tipo de conocimiento enturbia las aguas. Tercero, no podemos tener ningún tipo de relación empresarial porque esto podría sesgar la conversación mediante la adicción de una sutil o no tan sutil agenda financiera.” Comenta Spier.

6. Nunca vendas o compres acciones cuando el mercado está abierto

Para que Wall Street no se aproveche de la debilidad de la mente humana, Guy compra y vende cuando las horas de trading terminan. Esto lo hace mediante un el envío de un email a sus brókers en vez de llamarlos por teléfono. “Cuando se trata de comprar y vender acciones, tengo que desprenderme del precio de la euforia del mercado, el cual puede agitar mis emociones, estimular mi deseo de actuar y nublar mi juicio.” Explica Guy.

7. Si la acción cae después de que la hayas comprado, no la vendas hasta dentro de dos años

Esta regla se la copió de Mohnish Pabrai. “Cuando una acción ha caído, venderla es mucho más tenso emocionalmente. Después de todo, es difícil tomar decisiones racionales sobre una inversión que ya te ha hecho perder mucho dinero ya que las emociones negativas como el remordimiento, odio así mismo, y el miedo pueden provocar un cortocircuito en la habilidad de pensar con claridad.” Explica Guy. La regla lo obliga a ser más cuidadoso cuando compra una acción ya que tendrá que vivir con su error durante los próximos dos años. Esto le evitará hacer malas inversiones.

8. No hables de tus inversiones actuales


Evita hablar sobre las compañías que tiene en su portafolio. Inclusive si está hablando con uno de sus clientes intenta mantenerse neutral y discreto. “En vez de discutir mis participaciones actuales en la carta a mis accionistas, ahora escribo una detallada autopsia de las acciones que hemos vendido. Esto le da a nuestros accionistas una visión clara de cómo se está invirtiendo su dinero; pero no interfiere con mi habilidad de actuar racionalmente mientras avanzo.” Aclara Guy. Además, recomienda a los inversores individuales mantenerse discretos sobre lo que tienen en portafolio ya que si están diciendo qué es lo que tienen es más difícil operar de una forma racional. 

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